Amistad de Tomás, Alonso y Saulo

El lazo que unía a Tomás Morales, Alonso Quesada y Saulo Torón era una unión singular, que de algún modo los alejaba de los demás artistas de la época porque ellos en sí formaban un grupo, posteriormente denominado "la generación de los tres".

Desde jóvenes fueron amigos y esa amistad no hizo más que aumentar con los años al colaborar juntos en la redacción de "Ecos" y en las tertulias literarias de la época. Los tres satirizaron el medio social y cultural de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria en coplas humorísticas publicadas en la prensa local.

Las diversas características personales que cada uno presentaba se complementaban: el carácter retraído de Alonso se contrarrestaba con la extroversión de Tomás y a todo ello Saulo añadía un toque de sencillez y humildad. Como comentó Claudio de la Torre en cierta ocasión: "vivieron estrechamente unidos pero soñaron increíblemente separados". (SÁNCHEZ ROBAYNA, 1999: 105)

Tanto Saulo como Alonso combinaban su vocación literaria con su humilde empleo en una casa inglesa instalada en el puerto. Según palabras de González Díaz, la desarmonía entre la vocación y fortuna está presente en los tres poetas: "el destino ha hecho de Tomás Morales un galeno nostálgico, ha condenado a Rafael Romero en la oficina de una casa bancaria y ha confinado a Saulo en una caseta del muelle. Pequeños Prometeos tienen sus pequeños buitres..." (ARTILES, J y QUINTANA, I, 1978: 203-4)

Cada uno de ellos sentía por el trabajo de los otros una profunda estima y una sincera admiración. Por eso, en cada uno de sus libros no escasean los elogios mutuos. Buen ejemplo de ello es el poema titulado "En El lino de los sueños de Alonso Quesada" que Tomás le dedica a Alonso y cuyo comienzo resume el fraternal sentimiento que lo invadía:

Hermano Rafael: Desde tu mente

cálida de esa luz del mediodía,

tu canto llega a mí sonoramente,

en un desbordamiento de armonía

A Saulo, Tomás le dedica los "Poemas de la ciudad comercial".

Por su parte Alonso le dedica a Saulo la "Canción solitaria", un poema donde pone de manifiesto una vez más ese sentimiento de soledad que lo invadía tan frecuentemente. A Tomás, le dedica "El balance", un poema lleno de desprecio a sus compañeros ingleses de la oficina por sus comentarios burlescos hacia él. Sin embargo, el poema más sentimental es aquél que le dedica a su muerte. Cuando Tomás fallece, ninguno de sus amigos se atrevía a materializar la dolorosa partida que todos sentían. Finalmente es Alonso el encargado de despedir a Tomás y lo hace con una elegía propia del más egregio personaje y amigo.

SIEMPRE

(Camposanto. Frente al sepulcro del poeta)

Siempre es la palabra última:

La honda palabra de la raíz eterna.

A ti se te metió el Siempre en el alma

como un arpón agudo que la fijó en la tierra.

También le dedica su libro Canciones de la Orilla, especialmente uno de sus poemas "In Memoriam" .

Le recordará posteriormente en Frente al Muro, Resurrección y Otros Poemas  con el poema titulado "Frente al bronce de Alonso Quesada", refiriéndose al busto erigido en su honor.

Por otro lado, a Tomás Saulo le dedicó varias de sus producciones. Entre ellas cabe destacar "Partió la Nave Blanca", poema incluido en "Los Momentos", una de las secciones de Las Monedas de Cobre, y que hace alusión a la muerte del poeta del "Sonoro Atlántico".

Partió la nave blanca, de gallardo aparejo,

a impulsos de la racha, sobre el dormido Atlántico

su silueta fantástica fue esfumándose, lenta,

tras la imprecisa niebla del horizonte vago...

Saulo vivió hasta los ochenta y nueve años y por ello hubo de sufrir la pérdida de sus amigos. Especialmente lo marcó la muerte de Tomás, a quien profesaba una gran admiración. A él le dedica un maravilloso y sentido poema titulado "En la playa vieja", en el que deja entrever su soledad y apatía por la vida una vez que sus compañeros lo han abandonado para siempre. Asimismo, también le dedica "La última cita a Tomás Morales" poema que se incluye en la sección denominada "Nuevas Ofrendas Devotas" de su libro Frente al Muro, Resurrección y Otros Poemas. En dicho poema, Saulo vuelve a recordar una vez más a su querido Tomás, anhelando el día en que puedan volver a reencontrarse:

Fiel siempre a tu recuerdo

sobre la playa vieja,

escuchando los salmos que tu mar

eternamente canta en la ribera;

[...]

En definitiva, la de ellos era una amistad noble, que ignoraba las inherentes diferencias individuales y que representaba un envidiable modelo a seguir en tiempos de hostilidad continua y conflictos sin sentido.

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