Pino Betancor. Memoria Viva 1

12 nov 2012

Tipo: Colección "Memoria Viva"

Año de producción: 2003

Colección en Cd-Audio dirigida por la catedrática de la ULPGC, Alicia Llarena, con el propósito de conservar la voz de nuestros poetas y crear el archivo sonoro de la palabra. La colección se inicia en el 2003.

Volumen I. Pino Betancor Álvarez

Nació en Sevilla en 1928, pero fue registrada en Madrid, adonde llegó con sus padres casi recién nacida. Desde muy joven, esta mujer polifacética, que fue a un tiempo poeta, narradora y autora de canciones, demostró su inclinación artística  y sus cualidades para la danza, el canto y la representación teatral, tareas en las cuales se inicia y por las que empezaba a ser conocida en el Madrid de los años cuarenta. Amante de los viajes, tuvo ocasión entonces de recorrer Europa y de escribir sus primeros versos cuando sólo contaba con catorce años de edad, composiciones que aún se conservan inéditas en un pequeño y entrañable cuadernillo titulado precisamente Primeros Poemas, y cuyas palabras iniciales dicen así: "Yo no me pertenezco. Soy solo del camino".

A pesar de la temprana escritura del poemario, Pino Betancor ya apunta maneras de poeta, y algunas de las que van a ser en adelante sus señas de identidad más conocidas dentro del género que con más frecuencia transitará a lo largo de su vida: un manejo perfecto de la rima, del ritmo y la cadencia, una lírica emotiva y sensual, un contenido amoroso y romántico que destila su acentuada pasión de vivir. De esa misma época es también su poema "El extranjero", con el que Pino Betancor, a los dieciocho años, hará su presentación literaria en sociedad, recitándolo una tarde en el Ateneo de Madrid. En ese texto se adivinan también otros temas constantes de su obra, y que atienden sobre todo a una íntima y sincera solidaridad con todo, más tarde traducida en el compromiso social que adquiere su escritura: "y entre mis manos tibias te daré el agua fresca/ que apague, compasiva, la sed devoradora/ que abrasa tu garganta y adormezca tu pena".

Sus años en Madrid, que transcurrieron entre distintos algodones (los de su propia familia adinerada, los del despertar de su inquietud artística, los del aprendizaje de idiomas, del canto y del baile, con los mejores profesores del país) concluyen con un viaje que, gracias a distintas circunstancias, devendrá en definitivo y hundirá sus raíces en Gran Canaria. Fue en 1950 cuando Pino Betancor decide visitar la isla, por primera vez, con el objeto de conocer a su familia, de origen canario. Y fue entonces también cuando conoció al poeta José María Millares Sall, con el que contraería matrimonio dos años más tarde. En aquellos años, José María no sólo era un galán apuesto, sino un activo protagonista de la cultura insular, que alumbró la conocida Planas de Poesía, referente literario de su tiempo y por la que fue acusado en un proceso judicial de promover supuestas producciones literarias subversivas. Dada la presión que la dictadura de entonces ejercía en el poeta, el matrimonio huye a Madrid donde vivirán hasta su regreso a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria en 1973.

Precisamente en las ediciones de Planas de Poesía Pino Betancor publicará sus dos primeros poemarios, Manatial de silencio (1951), del que el escritor González Sosa dirá que es "el canto de una criatura que asistía encandilada a la revelación de la hermosura del mundo y las promesas de la existencia", y Cristal (1956), un libro donde yacen la encrucijada existencial de aquellos tiempos, las huellas indelebles del amor y la definición más exacta de la mujer que escribe: "Yo soy la mujer dulce, la eterna peregrina/ que ignorando sus tierras a tus tierras llegó".

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